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HISTORIA

Delia Bravo… de las primeras en algunas cosas

Por: Rosa Marquetti Torres
Fecha: 2016.10.26
Fuente: blog Desmemoriados

 En la música cubana, el nombre de Delia Bravo estará siempre ligado al jazz en Cuba, al cabaret  y a la insigne familia Romeu.

No tuvo una carrera grande, ni notoria en términos de fama, aplausos y  candilejas, pero en algunas cosas fue de las primeras, aunque no la encuentres  en diccionarios ni compilaciones dedicadas a la música cubana, y muy pocos textos la mencionen, salvo esa biblia musical que es /Un siglo de jazz en Cuba,/ de Leonardo Acosta, quien la identifica, junto a Maggie Prior, como las únicas cantantes que se mantuvieron por más de veinte años dedicadas al jazz en Cuba.[1]

Sería difícil saber  qué la motivó a elegir aquellas canciones, ese género, pero quizás acertemos si pensamos cuánto pudo por aquellos años  la cercana influencia de Armando Romeu González en tal decisión. De la segunda generación de esa legendaria familia que enraíza en la historia de la música cubana, Armando Romeu Jr –como se le conocía en los inicios de su vida artística- es ya en los años cuarenta  saxofonista, flautista, orquestador, y un destacado director orquestal con una temprana y rica carrera, que lo llevaría en 1940 a convertirse primero en el creador y director de la /Bellamar/, con la que debuta en el
cabaret /Sans Soucí/ y dos años después, al cerrar temporalmente el afamado centro nocturno, crea una agrupación similar que se convierte, desde 1942 y  por veinticinco años en la orquesta de planta del cabaret /Tropicana/, todo un mito en la música cubana y con un lugar crucial en la historia del jazz en Cuba.

Es por este tiempo, exactamente en 1943 que se casa con Delia Bravo, una joven a quien le gustaba cantar, y que sin tener una formación académica, lo hacía muy bien. No se conocen antecedentes musicales en su familia, a excepción de su hermano José “Pepe” Bravo, quien llega a hacer carrera profesional, trabaja como arreglista para la orquesta de la radioemisora CMQ hasta que emigra a Venezuela después de 1959.  En los inicios de la orquesta de Armando Romeu en /Tropicana/, Delia es la voz femenina de  esa /big band /que comienza a destacarse en el cabaret bajo las estrellas.[2] <#_ftn2> Bajo la guía de Romeu, Delia
lleva a planos profesionales su vocación de cantante, interpretando temas del cancionero norteamericano y de las  más famosas bandas de/swing/ cuando aún el componente vocal mantenía un peso importante junto al balance instrumental en cualquier formación de filiación
jazzística.

La de los cuarenta fue la década en que proliferaron algunos programas radiales dedicados al jazz, pues prácticamente la mayoría de las radioemisoras tenían uno, por lo general, con música grabada, aunque con algunas excepciones, como la /Mil Diez/ y la CMQ que tenían espacios donde los músicos de jazz se presentaba en vivo.  El /Club del Swing/ era el de la CMQ, que transmitía una hora de jazz todos los sábados, con una orquesta dirigida por Armando Romeu y en la cual también tocaba el saxo tenor junto a renombrados músicos de jazz como Gustavo Más, colega del mismo instrumento;  el trompetista Luis Escalante y el trombonista Pucho Escalante, el saxo alto Rafael /El Cabito/ Quesada, entre otros,  y Delia Bravo, como vocalista de jazz.  El repertorio que interpretaban se componía básicamente de /standarts /y temas popularizados por las /big bands/ de moda entonces y que, en algunos casos, podrían clasificar como temas del cancionero norteamericano. Aún imperaba el /swing/ en el gusto de músicos y radioyentes, según constata Acosta, aunque a finales de la década ya el bebop había despertado interés sobre todo entre los músicos.[3]

Delia también presta su voz al programa de jazz que competía con el /Club del Swing/, y que acogiera la radioemisora /RHC Cadena Azul/, presentando al grupo /American Swing/, lidereado por el pianista Luis Mendoza, e integrado por los trompetistas Alejandro Coco Barreto y Raúl /Cootie Williams/ Hernández, el tenorista Emilio Peñalver; Evelio Quintero en la batería, y el cantante Dandy Crawford, como voz masculina.

Todo esto ocurre en la década de los cuarenta, cuando también, como remarca el Dr. Cristóbal Díaz Ayala, otras cantantes y agrupaciones asumen  temas del repertorio jazzístico o próximo a él.  /“La única agrupación cubana que antecedió al feeling en su aproximación a los
grupos vocales norteamericanos fue el trío de las Marvel Sisters, que actuaron en varios filmes de Hollywood y residieron largo tiempo en Estados Unidos…”- /ha comentado Leonardo Acosta, y que después se harían llamas las /DeCastro Sisters/.[4]Otras, como Olga Guillot
cuando graba /Stormy Weather/ con la /Orquesta Swingmakers/, Eva Flores, Ana Menéndez, Omara Portuondo con /Loquibambia Swing/ y hasta Rosita Fornés, podría decirse que se acercaron más o menos tangencialmente al género. Sería aventurado, por tanto,  afirmar que es Delia Bravo la primera cantante cubana que se aproxima al jazz en la Isla, pero lo que
si no ofrece lugar a dudas es que ella estuvo entre las primeras en hacerlo con cierta persistencia, en aquellos programas radiales dedicados al jazz y en diversos escenarios.  También secunda a Romeu en la creación y vida de la revista especializada /Swing Makers/, que si bien, al decir de Leonardo Acosta, no aportó mucho en dar a conocer a los instrumentistas cubanos del género y sus avances en general, sí ayudó en algo a la difusión del jazz y su conocimiento en sentido más amplio.[5]

Cuando en 1943 se crea la /Cuban Plastic and Record Company/ con el objetivo de prensar discos en Cuba con fines comerciales, se establecía la antesala de lo que un año después devendría  primer sello discográfico netamente cubano:  la marca Pan-Art, que más tarde se
conocería como Panart.  José Reyes Fortún, musicólogo y autoridad en materia discográfica en Cuba, asegura que fue Delia Bravo la primera mujer que graba con el sello Panart, lo hizo con el respaldo de una orquesta dirigida por Armando Romeu –que se identifica en el fonograma como Orquesta Panart:  son los temas /As Time Goes By/ (Herman Hupfeld),
canción insignia dentro de la banda sonora del filme /Casablanca/, de 1942. La placa de 78 rpm está marcada con la referencia 1009 y por la otra cara se escucha /It can’t be wrong/, también por la orquesta dirigida por Romeu. Era el noveno disco que lanzaba Pan-art, tras
inaugurar su vida con la serie referencial 1000 y que justo hasta el fonograma con la voz de Delia, saldría bajo la etiqueta anaranjada y la  marca Pan-Art.[6]

La grabación que escuchan es una rareza.  Es la fijación de 1944, sin remasterizar, y con toda seguridad, no permite justipreciar el desempeño de la Bravo. Tampoco hay registros de su voz en aquellos temas de jazz que se sabe interpretaba en vivo.

Tras varios años en que su vida familiar demandaba más de ella, Delia reaparece en los escenarios: a finales de 1954 se anuncia la reaparición de Delia Bravo en la pista del cabaret /Montmartre / en el show /“Las pesadillas de Carlyle”,/ producción del norteamericano Joe Carlyle y el argentino Carlos Sandor -ambos renombrados coreógrafos también-, una revista de gran influencia norteamericana, con fuerte presencia de canciones devenidas éxitos en películas,  y  temas popularizados por  las grandes bandas de ese país, y que, según se anunciaba, serían interpretados por Delia.[7] El espectáculo tuvo su estreno el 8 de diciembre de ese año como máxima atracción de la temporada de invierno del cabaret de la calle P en El Vedado, y con Marta Véliz, las parejas de bailarines Henry Boyer-Xenia y Rolando-Nancy, el Conjunto Vocal de Facundo Rivero y después el Cuarteto Los Llópiz  en el elenco donde destacan tres buenas cantantes del momento:  Ivette de la Fuente, Alba Marina y Delia Bravo.[8] En febrero de 1955 continúa exitosa en el Montmartre, mientras la revista SHOW subraya que /“Delia Bravo no tiene nada que envidiar a las grandes cantantes
americanas”./[9] El espectáculo /“Musical Scandals”/ que renovó la propuesta del /Montmartre/ a partir de mayo, mantenía en cartel a Delia Bravo interpretando su repertorio de /standarts /de la era del /swing /y del /songbook /americano.  Continúa como estrella de
fastuosos espectáculos, entre ellas una recreación del famoso musical de Broadway -y luego éxito fílmico-/“South Pacific”,/ donde, según nos cuenta su hijo Armando, /“…hizo el papel de Nellie Forbush, representado por Mitzi Gaynor en el filme homónimo. ¡Se tenía que lavar la cabeza todos los días en el show mientras cantaba*:  I wanna wash that man right out of my hair*”/.

A partir de la segunda mitad de los cincuenta comienza el /boom/ de la construcción de nuevos hoteles en La Habana y el remozamiento de los ya existentes, así como el auge  de los  /night-clubs/, lo que propicia la creación de nuevos grupos y formatos musicales.  En 1957 Delia Bravo será la voz del cuarteto que forma el pianista Bebo Valdés, junto a
Guillermo Barreto, en la batería y Orestes Urfé, prominente contrabajista de la Filarmónica, para presentarse durante una temporada en el Casino del hotel Sevilla Biltmore.[10]

Más tarde se vincula a Eddy Gaitán[11] <#_ftn11>,  acordeonista y pianista argentino establecido en La Habana a partir de la segunda mitad de los cincuenta,  integrando inicialmente  su combo, con un formato de acordeón, vibráfono, guitarra y piano, siendo quizás el primero de esta pequeña formación en destacarse en el ámbito musical cubano de los sesenta.    Delia formaría parte después  de un cuarteto de voces que creara Gaitán por esos mismos años.[12]

MAMá

Alejada de los escenarios, Delia se casa con el escritor de telenovelas Gonzalo de Mesa y permanece en Cuba hasta 1996, año en que emigra a Estados Unidos al reencuentro con su hijo Armando.  En Miami, falleció el 31 de julio de 2001, casi a punto de cumplir ochenta años, tras una sucesión de infartos cardíacos.  Delia había nacido en La Habana, el 12
de noviembre de 1921.[13]



/Agradecimientos especiales a Armando Romeu Bravo y su esposa Mary; a mis queridas Lily Benet y Chely Rodríguez, y también a José Reyes Fortún y René Espí.  Sin ellos habría sido imposible este pequeño tributo a Delia Bravo./

NOTAS

[1] <#_ftnref1> Leonardo Acosta:  Un siglo de jazz en Cuba. Ediciones
Museo de la Música. La Habana, 2012. Pag. 178

[2] <#_ftnref2> Armando Romeu González (Armando Romeu Jr.). La Habana,
17 de julio de 1911 – 11 de marzo de 2002) Datos tomados de Radamés
Giro: Diccionario Enciclopédico de la Música Cubana. Editorial Letras
Cubanas. La Habana, 2007. Tomo  4. Pp. 81 y 82

[3] <#_ftnref3>  Leonardo Acosta:  Un siglo de jazz en Cuba. Ediciones
Museo de la Música.  La Habana, 2012. Pag. 73.

[4] <#_ftnref4> Leonardo Acosta: obra citada. Pag. 97.

[5] <#_ftnref5> Leonardo Acosta:  Obra citada

[6] <#_ftnref6> Conversación de la autora con José Reyes Fortún. La
Habana, 24.6.2016.  Para ampliar sobre inicios de Panart, ver del propio
Reyes Fortún: La música cubana:  la aguja en el surco. ARTEX Ediciones
Cubanas. La Habana, 2015. Pp. 20-21.

[7] <#_ftnref7> Revista SHOW.  Año 1 No. 10. Diciembre de 1954. Pag. 50

[8] <#_ftnref8> Revista SHOW. Año 1.No. 11.  Enero de 1955.

[9] <#_ftnref9> Revista SHOW. Año 1. No. 12. Febrero de 1955.

[10] <#_ftnref10> Leonardo Acosta. Obra citada. Pag. 165.

[11] <#_ftnref11> Dionisio Tomás Gaitán Frutos.  Santa Fe, Argentina.
30.6.1929 – La Habana, 14.9.1999)

[12] <#_ftnref12> Correspondencia de la autora con Armando Romeu Bravo.
Miami, 24.6.2016

[13] <#_ftnref13> Datos biográficos aportados por su hijo Armando Romeu
Bravo.

OTRAS FUENTES CONSULTADAS

Ramón S. Sabat Panart Collection.  University of Miami Cuban Heritage
Collection

Oscar Luis López:  La Radio en Cuba.

Diario de la Marina.  Ediciones de octubre, noviembre y diciembre de
1954 y primer semestre de 1955.



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