D'Cuba Jazz
Sábado, 21 de Agosto, 2021
Era Walfredo de los Reyes III, una dinastía musical cubana que ha seguido dando frutos en dos de sus tres hijos, y constituye leyenda viva de la música cubana de una importante época.
Ahora, con motivo del centenario de Candito Camero le pedí su participación desde Los angeles, donde radica desde hace años, pero no le llego a tiempo mi mensaje, pero lo más importante fue que renovamos el contacto.A mi pedido de aportara sobre su vida y obra, más alla de la coyuntura de aniversarios, me prometió escribir y... no pasó nada hasta hoy, que recibí el mensaje que comparto:
José perdona la demora hay muchas cosas pasando aquí al momento, y casi no hay tiempo para otras coas. Ya me vacuné así que espera un "papá lote" mío pronto. Espero estées bien. Saludos para mis tocallos.. Te quiero Walfredo sr"
Para ir "haciendo boca",como aperitivo, reprodu
Walfredo de los Reyes, Sr. y la invención de la batería cubana
Entrevista con el pionero que rompió las barreras entre la batería y la percusión afrocubana.
Por Judy Cantor-Navas
Posted on noviembre 27, 2018
A ningún fan de la música cubana le extrañaría hoy ver una batería
cargada de timbales y cencerro, bongos o cajón, o montada con una o más
congas al lado. Los /drum kits/ se empezaron incorporar en algunas
orquestas cubanas tan pronto como los años treinta, pero tendría que
pasar mucho más tiempo antes de que la batería /tuneada/ tomara su papel
vital en la música cubana.
El viaje de ida y vuelta entre La Habana y Nueva York de *Walfredo de
los Reyes, Sr. *durante su juventud ocurrió en paralelo con el encuentro
entre la música de Cuba y los Estados Unidos. Este legendario músico, de
los primeros en tocar la batería /a lo cubano,/ nos contó cómo pasó:
“/El momento de cambio llegó en los años cincuenta; fue cuando la
batería empezó a sonar más en la música cubana/”, cuenta de los Reyes,
de 85 años, durante una larga conversación telefónica desde su hogar en
California. “/Todas las bandas cubanas ya tenían batería, pero no se
tocaba cuando un tema era de música cubana/”. Las orquestas de baile
habaneras entonces reservaban la batería para acompañar los populares
ritmos de baile adoptados de las /big bands/ americanas, explica.
De los Reyes no veía el sentido a esto, y junto a otros músicos
progresivos se propuso romper las barreras entre batería y percusión.
“/Algunos de nosotros – como yo y *Guillermo Barreto* – empezamos a
experimentar con la misma cosa, los hi-hats, los tom-toms. Yo añadí los
timbales a mi batería y toqué los dos juntos. Eso fue en los cincuenta.
Tenía mi batería y los platillos grandes y todo el equipo, y lo
incorporé en la música cubana/”.
Para de los Reyes lo que fue un paso natural fue visto por algunos como
un acto de rebelión.
“/Me criticaron mucho/,” recuerda de los Reyes. “/Mucha gente ni sabían
lo que era un platillo. Recuerdo tocar un show en el Teatro Martí.
Empecé a tocar. Estaba tocando el plato más arriba, el de 20 pulgadas, y
un tipo del público me gritó/: “Oye, esta es música cubana, no música
china””!
Pero la batería cubana ya había nacido, y el /kit /siguió creciendo
alrededor de donde se sentaba de los Reyes en el escenario.
“/Yo estaba tocando las congas con la mano izquierda, y la batería con
la derecha. Usando cuatro timbales. Tenía un estilo de tocar con los
ritmos cubanos de conga y timbales y todo eso incorporado con el /drum set”.
Tanto heredero como progenitor de una dinastía musical familiar,
Walfredo de los Reyes III nació en La Habana en 1933, y vivió los años
de su adolescencia estudiando en el Instituto de Música y Artes de
Manhattan. Por la noche, continuaba su educación en los escenarios de
los big bands, y siguiendo los pasos de los jazzistas hasta los clubs de
Harlem.
“/Fue una época en que todo estaba cambiando/”, recuerda.
“/Especialmente en la ciudad de Nueva York. Se estaban incorporando los
ritmos latinos a las bandas de jazz. Tenías a los músicos cubanos
como*Mario Bauzá* tocando en los big bands, y *Machito*, y muchos
cubanos que estaban viviendo en Nueva York en los años cuarenta. Tienes
que mirar hasta a los músicos que llegaron antes de que *Chano Pozo*
dejara Cuba y se incoporara con *Dizzy Gillespie*. Eso fue el gran
cambio, de tener una conga en una banda de jazz/“.
“/Pero Chano no fue el primero y no fue el único/“, continúa. “/Los
músicos cubanos estaban yendo a Nueva York y conociendo a los músicos, y
adoptando el jazz que se tocaba allí. Y yo fui parte de todo eso. De
niño, cuando tenía 12, 13, 14, 15 años estaba mirando todo eso crecer/”.
El padre de Walfredo de los Reyes, Sr. (también Walfredo), segundo por
la derecha en la fila de abajo, en la orquesta original de Casino de la
Playa en su fundación en 1937.
De los Reyes, también fue conocido como Walfredo de los Reyes, Jr. (así
aparece su nombre en algunos de sus seis discos en la Colección Gladys
Palmera). Fue la carrera de su padre la que llevó a la familia a Nueva
York: el entonces Walfredo de los Reyes, Sr., ex-trompetista y cantante
de la orquesta *Casino de la Playa* en Cuba, se había traslado a la Gran
Manzana para trabajar en la orquesta del pianista *Anselmo Sacasas*,
otro miembro de la Casino. En 1950, la familia volvió a La Habana.
“/Los cincuenta fue una era increíble porque la guerra se había
terminado en los cuarenta – fue en ’46, ’47, ’48, ’49 que todo empezó.
Volvieron los músicos que habían estado en distintos países tocando en
las bandas militares, haciendo su servicio en Europa o Asia. Y cuando
regresaron a los Estados Unidos sus cabezas estaban llenas de música que
habían escuchado, música muy distinta que la música que se escuchaba
entonces en los Estados Unidos”/.
“/Y la misma cosa pasó en Cuba, y en Suramérica, en países como Brasil y
Venezuela. Todos los músicos jóvenes en ese momento estaban buscando
algo nuevo. Y yo fui parte de eso. Por eso digo que los años cincuenta
fue un momento glorioso para todos los países. Porque cada músico estaba
experimentando con su música, con su folclor, y también con la música
folclor de los Estados Unidos, que es el jazz. Y el blues. Entonces
estábamos combinando. USA escuchaba a Cuba y Cuba escuchaba a USA/”.
Para de los Reyes, los cincuenta fue una década de tocar casi 24 horas
al día, “/donde todos los días oías un ritmo o estilo distinto/”, creado
por músicos como él, quienes marcaron la vanguardia de la música cubana,
y a la vez convirtiendo la historia del jazz en la suya.
“/Siempre había gente grabando y grabando y grabando, todos los días/”,
recuerda de los Reyes. “/Yo hacía como cuatro discos por semana con
distintos músicos. Muchas veces yo estaría pasando el tiempo por allí y
me decían, Walfredo, ven a tocar. Y tocaba/”.
A la vez que frecuentaba los estudios de grabación, de los Reyes tocaba
por las noches con una sucesión de orquestas: con su padre, con los
varios grupos del pianista y compositor *Julio Gutiérrez*
y con sus propias bandas. Entre muchos otros vocalistas, incluyendo a
*Nat King Cole* y *La Lupe*, de los Reyes acompañó a *Eartha Kitt*
cuando viajó a La Habana en 1956 para abrir el Café Parisien del Hotel
Nacional.
Entre otros numerosos discos, donde aparece de los Reyes – con o sin
crédito – participó en tres de los cinco discos de /Cuban Jam Session/
del sello *Panart*
Fue en el disco /Cuban Jam Session Vol. 5/ liderado por *José Fajardo*
que se destacó como solista.
“/Puedes escuchar una manera distinta de tocar cuando escuchas a “Pa’
Coco Solo” o “Juaniquita”/,” indica el músico. “/Es diferente que cuando
escuchas a alguien solo tocando timbales/.”
En 1960 salió su /Cuban Jazz/, un álbum feroz de melodías
estadounidenses mezcladas con ritmos cubanos con *Cachao*, *Luis
Escalante*, *Paquito Hechavarría* y los grandes percusionistas
afrocubanos *Los Papines*.
“/Ese álbum fue increíble/,” dice de los Reyes, quien lamenta que no se
le haya dado la importancia que se merece a ese disco y haya sido
prácticamente olvidado. Además, confiesa desconocer quién actualmente
tiene los derechos del álbum. Como la mayoría de sus grabaciones
pre-revolucionarias, tampoco sabe dónde han ido a parar sus regalías.
En 1962, de los Reyes se fue de Cuba: “/Yo salí de Cuba, pero por
supuesto la música seguía/”, comenta. Regresó a Nueva York, donde empezó
a grabar álbumes en sintonía con la década, como /Latin Twist/ con *Tito
Rodríguez*.
Tras pasar varios años en Puerto Rico, en 1970 se fue a Las Vegas, donde
trabajó durante una década actuando con un desfile contínuo de estrellas
del entretenimiento como *Sammy Davis Jr*., *Tony Bennett* y *Rita Moreno*.
Destacan dos discos con el baterista americano de jazz *Louie Bellson*,
grabado a final de los años 70, entre lo mejor de su obra.
El legado musical de la familia de los Reyes se ha cementado con los
hijos de Walfredo Sr: *Walfredo «Wally» Reyes, Jr*., conocido como
baterista de los grupos de rock *Santana* y *Chicago*, el percusionista
*Daniel de los Reyes* y el actor *Kamar de los Reyes*.
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Percusionista Walfredo de los Reyes Sr. anuncia papalote exclusivo
NOTICIAS
Percusionista Walfredo de los Reyes Sr. anuncia papalote exclusivo

Por: jds
Fecha: 2021.02.04
Era Walfredo de los Reyes III, una dinastía musical cubana que ha seguido dando frutos en dos de sus tres hijos, y constituye leyenda viva de la música cubana de una importante época.
Ahora, con motivo del centenario de Candito Camero le pedí su participación desde Los angeles, donde radica desde hace años, pero no le llego a tiempo mi mensaje, pero lo más importante fue que renovamos el contacto.A mi pedido de aportara sobre su vida y obra, más alla de la coyuntura de aniversarios, me prometió escribir y... no pasó nada hasta hoy, que recibí el mensaje que comparto:
José perdona la demora hay muchas cosas pasando aquí al momento, y casi no hay tiempo para otras coas. Ya me vacuné así que espera un "papá lote" mío pronto. Espero estées bien. Saludos para mis tocallos.. Te quiero Walfredo sr"
Para ir "haciendo boca",como aperitivo, reprodu
Walfredo de los Reyes, Sr. y la invención de la batería cubana
Entrevista con el pionero que rompió las barreras entre la batería y la percusión afrocubana.
Por Judy Cantor-Navas
Posted on noviembre 27, 2018
A ningún fan de la música cubana le extrañaría hoy ver una batería
cargada de timbales y cencerro, bongos o cajón, o montada con una o más
congas al lado. Los /drum kits/ se empezaron incorporar en algunas
orquestas cubanas tan pronto como los años treinta, pero tendría que
pasar mucho más tiempo antes de que la batería /tuneada/ tomara su papel
vital en la música cubana.
El viaje de ida y vuelta entre La Habana y Nueva York de *Walfredo de
los Reyes, Sr. *durante su juventud ocurrió en paralelo con el encuentro
entre la música de Cuba y los Estados Unidos. Este legendario músico, de
los primeros en tocar la batería /a lo cubano,/ nos contó cómo pasó:
“/El momento de cambio llegó en los años cincuenta; fue cuando la
batería empezó a sonar más en la música cubana/”, cuenta de los Reyes,
de 85 años, durante una larga conversación telefónica desde su hogar en
California. “/Todas las bandas cubanas ya tenían batería, pero no se
tocaba cuando un tema era de música cubana/”. Las orquestas de baile
habaneras entonces reservaban la batería para acompañar los populares
ritmos de baile adoptados de las /big bands/ americanas, explica.
De los Reyes no veía el sentido a esto, y junto a otros músicos
progresivos se propuso romper las barreras entre batería y percusión.
“/Algunos de nosotros – como yo y *Guillermo Barreto* – empezamos a
experimentar con la misma cosa, los hi-hats, los tom-toms. Yo añadí los
timbales a mi batería y toqué los dos juntos. Eso fue en los cincuenta.
Tenía mi batería y los platillos grandes y todo el equipo, y lo
incorporé en la música cubana/”.
Para de los Reyes lo que fue un paso natural fue visto por algunos como
un acto de rebelión.
“/Me criticaron mucho/,” recuerda de los Reyes. “/Mucha gente ni sabían
lo que era un platillo. Recuerdo tocar un show en el Teatro Martí.
Empecé a tocar. Estaba tocando el plato más arriba, el de 20 pulgadas, y
un tipo del público me gritó/: “Oye, esta es música cubana, no música
china””!
Pero la batería cubana ya había nacido, y el /kit /siguió creciendo
alrededor de donde se sentaba de los Reyes en el escenario.
“/Yo estaba tocando las congas con la mano izquierda, y la batería con
la derecha. Usando cuatro timbales. Tenía un estilo de tocar con los
ritmos cubanos de conga y timbales y todo eso incorporado con el /drum set”.
Tanto heredero como progenitor de una dinastía musical familiar,
Walfredo de los Reyes III nació en La Habana en 1933, y vivió los años
de su adolescencia estudiando en el Instituto de Música y Artes de
Manhattan. Por la noche, continuaba su educación en los escenarios de
los big bands, y siguiendo los pasos de los jazzistas hasta los clubs de
Harlem.
“/Fue una época en que todo estaba cambiando/”, recuerda.
“/Especialmente en la ciudad de Nueva York. Se estaban incorporando los
ritmos latinos a las bandas de jazz. Tenías a los músicos cubanos
como*Mario Bauzá* tocando en los big bands, y *Machito*, y muchos
cubanos que estaban viviendo en Nueva York en los años cuarenta. Tienes
que mirar hasta a los músicos que llegaron antes de que *Chano Pozo*
dejara Cuba y se incoporara con *Dizzy Gillespie*. Eso fue el gran
cambio, de tener una conga en una banda de jazz/“.
“/Pero Chano no fue el primero y no fue el único/“, continúa. “/Los
músicos cubanos estaban yendo a Nueva York y conociendo a los músicos, y
adoptando el jazz que se tocaba allí. Y yo fui parte de todo eso. De
niño, cuando tenía 12, 13, 14, 15 años estaba mirando todo eso crecer/”.
El padre de Walfredo de los Reyes, Sr. (también Walfredo), segundo por
la derecha en la fila de abajo, en la orquesta original de Casino de la
Playa en su fundación en 1937.
De los Reyes, también fue conocido como Walfredo de los Reyes, Jr. (así
aparece su nombre en algunos de sus seis discos en la Colección Gladys
Palmera). Fue la carrera de su padre la que llevó a la familia a Nueva
York: el entonces Walfredo de los Reyes, Sr., ex-trompetista y cantante
de la orquesta *Casino de la Playa* en Cuba, se había traslado a la Gran
Manzana para trabajar en la orquesta del pianista *Anselmo Sacasas*,
otro miembro de la Casino. En 1950, la familia volvió a La Habana.
“/Los cincuenta fue una era increíble porque la guerra se había
terminado en los cuarenta – fue en ’46, ’47, ’48, ’49 que todo empezó.
Volvieron los músicos que habían estado en distintos países tocando en
las bandas militares, haciendo su servicio en Europa o Asia. Y cuando
regresaron a los Estados Unidos sus cabezas estaban llenas de música que
habían escuchado, música muy distinta que la música que se escuchaba
entonces en los Estados Unidos”/.
“/Y la misma cosa pasó en Cuba, y en Suramérica, en países como Brasil y
Venezuela. Todos los músicos jóvenes en ese momento estaban buscando
algo nuevo. Y yo fui parte de eso. Por eso digo que los años cincuenta
fue un momento glorioso para todos los países. Porque cada músico estaba
experimentando con su música, con su folclor, y también con la música
folclor de los Estados Unidos, que es el jazz. Y el blues. Entonces
estábamos combinando. USA escuchaba a Cuba y Cuba escuchaba a USA/”.
Para de los Reyes, los cincuenta fue una década de tocar casi 24 horas
al día, “/donde todos los días oías un ritmo o estilo distinto/”, creado
por músicos como él, quienes marcaron la vanguardia de la música cubana,
y a la vez convirtiendo la historia del jazz en la suya.
“/Siempre había gente grabando y grabando y grabando, todos los días/”,
recuerda de los Reyes. “/Yo hacía como cuatro discos por semana con
distintos músicos. Muchas veces yo estaría pasando el tiempo por allí y
me decían, Walfredo, ven a tocar. Y tocaba/”.
A la vez que frecuentaba los estudios de grabación, de los Reyes tocaba
por las noches con una sucesión de orquestas: con su padre, con los
varios grupos del pianista y compositor *Julio Gutiérrez*
y con sus propias bandas. Entre muchos otros vocalistas, incluyendo a
*Nat King Cole* y *La Lupe*, de los Reyes acompañó a *Eartha Kitt*
cuando viajó a La Habana en 1956 para abrir el Café Parisien del Hotel
Nacional.
Entre otros numerosos discos, donde aparece de los Reyes – con o sin
crédito – participó en tres de los cinco discos de /Cuban Jam Session/
del sello *Panart*
Fue en el disco /Cuban Jam Session Vol. 5/ liderado por *José Fajardo*
que se destacó como solista.
“/Puedes escuchar una manera distinta de tocar cuando escuchas a “Pa’
Coco Solo” o “Juaniquita”/,” indica el músico. “/Es diferente que cuando
escuchas a alguien solo tocando timbales/.”
En 1960 salió su /Cuban Jazz/, un álbum feroz de melodías
estadounidenses mezcladas con ritmos cubanos con *Cachao*, *Luis
Escalante*, *Paquito Hechavarría* y los grandes percusionistas
afrocubanos *Los Papines*.
“/Ese álbum fue increíble/,” dice de los Reyes, quien lamenta que no se
le haya dado la importancia que se merece a ese disco y haya sido
prácticamente olvidado. Además, confiesa desconocer quién actualmente
tiene los derechos del álbum. Como la mayoría de sus grabaciones
pre-revolucionarias, tampoco sabe dónde han ido a parar sus regalías.
En 1962, de los Reyes se fue de Cuba: “/Yo salí de Cuba, pero por
supuesto la música seguía/”, comenta. Regresó a Nueva York, donde empezó
a grabar álbumes en sintonía con la década, como /Latin Twist/ con *Tito
Rodríguez*.
Tras pasar varios años en Puerto Rico, en 1970 se fue a Las Vegas, donde
trabajó durante una década actuando con un desfile contínuo de estrellas
del entretenimiento como *Sammy Davis Jr*., *Tony Bennett* y *Rita Moreno*.
Destacan dos discos con el baterista americano de jazz *Louie Bellson*,
grabado a final de los años 70, entre lo mejor de su obra.
El legado musical de la familia de los Reyes se ha cementado con los
hijos de Walfredo Sr: *Walfredo «Wally» Reyes, Jr*., conocido como
baterista de los grupos de rock *Santana* y *Chicago*, el percusionista
*Daniel de los Reyes* y el actor *Kamar de los Reyes*.
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