Inicio / De Buena Tinta / Abraham Mansfarroll presenta desde París su álbum Dizzy el afrocubano.

NOTICIAS

Abraham Mansfarroll presenta desde París su álbum Dizzy el afrocubano.

Por: Rosa Marquetti
Fecha: 2021.02.14
Fuente: Radio Gladys Palmera

No es un disco de versiones al uso, no. Ni mucho menos una copia calcada de obras originales y conocidas. En todo caso, /Dizzy el afrocubano/ (Manfapercuson, 2021), el album que acaba de lanzar *Abraham Mansfarroll* resume las obsesiones musicales que en los últimos años llevaron al excelente percusionista cubano radicado en Francia a estudiar el estilo y la obra del genial *Dizzy Gillespie*, hurgar en su vida excéntrica y controvertida, y sobre todo, encontrar los puntos en que la percusión afrocubana y la obra del trompetista estadounidense convergieron para no separarse jamás.

Sus once cortes combinan clásicos compuestos por Dizzy, algunos en el período de mayor acercamiento a la experiencia de sus inicios con la percusión afrocubana en su banda, como /Algo bueno/, /Night in Tunisia/, /Con alma/ y los clásicos de *Chano Pozo* /Manteca/ y /Tin Tin Deo/ –con quien comparte autoría–, y temas creados por el propio /*Manfa*/ bajo el influjo gillespiano, como /Llegando a Bahía/, /Babul/, /Tumbao en Yateras/, y los tributos personales /Danzón Dizzy/,  /Dizzy Rumba y Díselo Diz/.

Le costó trabajo conciliar la fecha en que los músicos –todos amigos suyos– podrían reunirse para grabar, pero pudo lograr un excelente line-up multicultural: cubanos radicados en Europa como los trompetistas Carlos Sarduy y Mario /El Indio/ Morejón; el saxofonista Irving Acao; los bajistas Felipe Cabrera, Luis Manresa y Rafael Paseiro; los percusionistas Inor Sotolongo y Pedro Barrios; el trombonista Denis Cuní; y Carlos Miguel Hernández como cantante; el griego Dimitris Sevdalis y el francés Laurent Coulondre, pianistas; el chileno Sebastián Quesada, también en la percusión. Según Manfa fue una casualidad, pero prefiero creer que ha sido una oportuna causalidad, que grabaran en Midi-Live Studios, marca que sucedió a los históricos Vogue Studios de París, donde alguna vez se escuchó la trompeta del gran Dizzy.

/Fue un personaje único. Tuvo el genio de ver y creer en que el jazz
necesitaba una evolución y junto a *Thelonius Monk*, *Charlie Parker* y
otros, crear un estilo que fue más allá de todo lo convencional que se
conocía hasta ese momento –/subraya Manfa cuando accede a comentar su
disco en exclusiva para *Radio Gladys Palmera*–./A veces se habla más
del Dizzy excéntrico que del músico increíble que ya desde inicios de
los años 40 estaba haciendo con su trompeta cosas absolutamente
renovadoras, y del Dizzy que pronto sabe conseguir un equilibro entre el
bussiness y la creación musical. Y otra de sus genialidades fue darse
cuenta que antes de la batería existió el tambor… tuvo el coraje de
reivindicar a África y saber imbricarla dentro de esa revolución
renovadora…/

En todo caso, a Manfa le interesa hurgar en cuánto pudo calar lo
afrocubano en la obra de Gillespie y qué tanto es posible reinsertarla
en percepciones rítmicas actuales, ya sea en una tremenda rumba como
/Dizzy Rumba/, o en un deliberado danzón –como /Danzon Dizzy–/, donde
los tumbaos del piano de Dimitris Sevdalis llegan justo donde se les
espera. A ello sirve la clásica estructura instrumental que utiliza,
como en cualquier formato de latin jazz, con dos instrumentos de
percusión, piano y contrabajo en el ritmo, incorporando a gusto vientos
y metales. Del mismo modo le mueve imaginar cómo habría solucionado
Gillespie algunos de sus temas si hoy viviera y creara junto con él.
Recreaciones de temas de Chano Pozo como /Tin Tin Deo/ y /Manteca/,
clásicos en la obra y repertorio gillespiano, sirven para ello, pero
también se deja vencer por la tentación de lograr que /Manteca/ suene a
changüí o incluso, se aproxime al songo.

El disco, con idea de diseño del propio Mansfarroll, realización de
portada del artista cubano *Rodin Sotolongo* y notas de *Yanira Martínez
Arango*, ancla la mirada Manfa –quien además lo dirige y produce–,  lo
mismo en el Nueva York del bebop, que en su Guantánamo natal, aunque
deja claro que esto no va de nostalgia, sino desde su visión más
universal con la que, a nivel sonoro, decodifica tanto múltiples
preferencias como disímiles y autorreconocidas pertenencias. En todo
caso, lo que se ha propuesto es que todo esto sea visible y audible en
su obra y en lo que graba, pero huye de la pincelada pintoresca o la
cita gratuita. Insiste en ello al explicar el sentido y génesis de una
de las obras más notables del disco y donde Irving Acao con su saxo
logra momentos muy destacados:

/Babul está inspirada en un poema del gran poeta cubano *Regino E.
Boti,* guantanamero como yo, y en esa línea quise reproducir sonidos que
nos llevan a cosas en las que me reconozco: la tumba francesa y hasta
las influencias haitianas presentes en la cultura popular de esa parte
de donde soy./

Advierto: no olvidar que ideas similares de referencias geográficas y
regreso a las raíces, para transformarlas, se aprecian también en
/Tumbao en Yateras/, otro track del disco con un rebosante patrón
changüisero, marcando las breves improvisaciones del trombón de Denis
Cuní, la trompeta de Carlitos Sarduy y el saxo de Irving Acao. En
realidad, aunque en esencia y motivación se distancia de su anterior
album /Utop! A Guantanamera/ (Manfapercuson, 2017), donde parece
aterrizar en el oriente cubano con toda su carga de información y
cosmopolitismo, con /Dizzy el afrocubano/ Manfa va un poco a la inversa,
adentrándose más en el impacto de la percusión afrocubana en los años
iniciales de bebop y el modo en que regresa como huella o como búsqueda
experimental en nuevos tiempos y contextos. 

En /Dizzy el afrocubano/, Mansfarroll vence la tentación de todo
instrumentista y sin dejar de lado el lucimiento virtuoso, consigue un
excelente equilibro entre su desempeño como solista, el de los demás
músicos y el discurso lógico de cada tema.

/Aunque en el disco toco varios instrumentos de percusión, desde hace
algún tiempo, en mis trabajos toco más el timbal, al que veo como mismo
lo ve /(*José Luis Quintana*)/*Changuito*: como un tambor. Chango se
inspira en lo abakuá y en la rumba. Su genialidad le permite elegir un
ingrediente determinado que, con su magia y su swing, lo hace único
cuando lo toma. El descubrimiento de Changuito para mí fue encontrar mi
propio camino. Me ha permitido estar en búsqueda permanente: por
ejemplo, el 6/8 lo hago, pero no como un bembé puro y originario, sino
como un híbrido al recrearlo. En Night in Tunisia, he puesto el patrón
abakuá con los tambores batá y también hago una alusión a él en Tin Tin
Deo y Danzón Dizzy. La influencia de lo abakuá en la música cubana y en
el latin jazz es enorme, e inacabable. Sigo explorando en sus orígenes y
posibilidades, estudiando y descubriendo cosas…/

Llegado a este punto, y haciendo un balance de su evolución humana y
profesional, de cuánto el camino recorrido le ha aportado, Manfa
reflexiona y explica:

/Cuando viví en Cuba me había propuesto entrar en la religión
afrocubana, porque siempre he pensado que asumir la religión es el modo
más directo y espiritual de estar en contacto con el tambor. Pero al
final, no lo hice y ya no entraré. No soy religioso, pero mi respeto
hacia la religión, su espiritualidad y significado es enorme. La música
es mi religión. Por eso trato de no cantar en lengua –ni en yoruba, ni
en abakuá–; no lo hago por respeto. Con la música me entrego a ella, es
mi modo particular de respetarla y de respetar lo que defiendo. Y este
disco es también una muestra de respeto a un músico que hizo mucho por
nuestra música y nuestras raíces. Tuvo el coraje de reivindicar a África
en momentos en que muchos de sus colegas que se consideraban
vanguardistas y trataban de hacer avanzar el jazz, lo criticaron, pues
veían esto como un atraso, como un regreso a lo elemental; no tuvieron
visión para comprender que Dizzy estaba revolucionando el jazz para
siempre. Todos los músicos tenemos que agradecer a Dizzy. Todos los
músicos cubanos tenemos algo que agradecerle.

 

Regresar a noticias

Lo más leído de la semana