D'Cuba Jazz
Viernes, 20 de Agosto, 2021
La influencia de Ravi Shankar no se circunscribe al jazz y probablemente
donde mayor impacto haya tenido haya sido en ese terreno fértil que
cultivó para el *Encuentro* entre las tradiciones clásicas del mundo
occidental y del Sur de Asia, con dos figuras especialmente relevantes
en este Encuentro musical: *Yehudi Menuhin* y *Philipp Glas*, aunque
obviamente existieron más colaboraciones con otros músicos y directores
de orquesta de prestigio, entre ellos Zubin Mehta, el aclamado director
de orquesta filarmónica nacido en Bombay. Finalmente, otro terreno en el
que indudablemente la influencia de Ravi Shankar es tan clara, como
evidentes las relaciones de amistad a las que dieron lugar, fue el rock
psicodélico.
Su relación con el jazz fue compleja y quizás en cierta manera algo
superficial. Ravi Shankar nunca quiso ser un músico de jazz y el único
experimento íntegramente suyo en el que él reclama inspirarse en el jazz
– Jazz Mine, que como el decía, podía pronunciarse “jasmin” para jugar
con el significado – no es desde luego el trabajo más sobresaliente en
el terreno del jazz fusión conocido como “raga jazz”, y en mi modesta
opinión, creo que poco tiene de jazz.
No obstante, hablar de jazz es hablar de un tema resbaladizo y no
centraré este artículo en desprestigiar ese trabajo menos sobresaliente,
en mi opinión, sino en destacar esos pequeños inputs e intercambios
musicales que pueden entrar en este cajón de sastre y que pueden ser de
interés para un oyente aficionado al jazz, por su originalidad y
frescura, y porque son el resultado de un músico sobresaliente cuyo
trabajo como sitarista y compositor merece mucho la pena conocer y
aprender a apreciarlo.
Por otro lado, también merece la pena destacar que su música tuvo una
influencia clara y directa en muchos músicos de jazz, y en este artículo
citaremos algunos casos relevantes.
Ravi Shankar volvió a Estados Unidos en 1956. Habían pasado 18 años
desde la última visita a Estados Unidos como parte de la compañía de
danza de su hermano Uday; Ravi tenía ahora 36 años y había conseguido
consolidarse como músico de referencia en India, tanto en el terreno de
la música clásica del subcontinente – un género especialmente fértil en
esa primera década tras la independencia del Imperio Británico –, como
también en la música para el cine que se producía en Bombay y en Calcuta.
Ravi ya había compuesto una de sus obras cinemátográficas más celebradas
– la banda sonora para la trilogía del cineasta bengalí Satyajit Ray, el
mundo de Apu – y había sido director musical de All India Radio en el
momento en que este medio de comunicación comenzaba a popularizarse en
India. Sus méritos no acababan ahí, pero su proyección internacional
estaba por llegar.
Ravi Shankar en los años 40, en su veintena, tocando el sitar «Kanai
Lal», cortesía de la familia Shankar, facilitada por Oliver Craske
En sus viajes por Estados Unidos como adolescente había sido testigo de
la efervescencia del primer jazz con raíces en Nueva York. Los viajes y
estancias formando parte de la compañía de danza de su hermano Uday le
había permitido conocer de primera mano aquella escena musical.
Sin embargo, el llamado que sintió para entregarse de lleno a la música
le vino desde el lado de la música clásica de su tierra natal; su mentor
y gurú Allauddin Khan le enseñó el sistema de la música clásica india en
un régimen de enseñanza que integraba la renuncia y la entrega sin
reservas; un método estricto que implicaba una vida de asceta y unas
larguísimas jornadas de ejercicios y clases musicales basadas en la
transmisión oral y el aprendizaje de oído.
Con esa formación musical de base Ravi inició su camino en India como
sitarista, compositor y director musical de orquestas de instrumentación
autóctona. Ravi Shankar revitalizó su instrumento, *creó ragas nuevas* y
compuso para el cine indio antes de salir a dar giras internacionales y
convertirse poco a poco en una figura de interés global.
En su primera gira por Estados Unidos en 1956, cuando aún era un
completo desconocido, el primer tipo de público que le acogió fue el de
la vibrante escena de jazz del momento. Tanto la flor y nata del género
como los aficionados acudían a los conciertos y recitales que daba Ravi
Shankar en Nueva York y posteriormente en otras metrópolis americanas.
El sello World Pacific
(el nuevo nombre para el sello que originalmente había sido Pacific
Jazz) se interesó en su música, en parte gracias a la intervención de
*George Avakian <https://es.wikipedia.org/wiki/George_Avakian>*, el
mismo productor de jazz que había fichado a Miles Davis, Dave Brubeck o
Louis Armstrong. George Avakian también le había conseguido su primera
cita con los estudios de grabación en EEUU, ni más ni menos que para
grabar para Columbia, en el célebre estudio de la 30th Street.
En este álbum – The Sound of India – Ravi incluyó una grabación
orientada al oyente occidental que no está familiarizado con la música
clásica de India. En esta introducción Ravi Shankar explica los
elementos básicos de la forma melódica precisa que es la raga, la
estructura musical por excelencia de este género musical.
Resulta curiosa la advertencia con la que cierra esta grabación
explicativa de los elementos básicos que caracterizan a la raga en su
forma original o clásica. Avisa al oyente de que no espere elementos en
común con el jazz más allá de la improvisación.
El primer viaje de gira por Estados Unidos también le llevó a la Costa
Oeste. «Richard Bock organizó una fiesta de bienvenida en su casa de
West Hollywood para presentar a Ravi en la escena musical de Los Ángeles
y después organizó una sesión de grabación en el Forum Theater en West
Pico Boulevard. Aquel era un cine en desuso que Bock alquilaba con
frecuencia. Allí había grabado álbumes con Chet Baker, Art Pepper y
Hoagy Carmichael. Esta sesión produjo el segundo álbum de Ravi en
Estados Unidos: India’s Master Musician. Sus 5 temas cubren de forma
condensada el rango cubierto en uno de sus conciertos en directo».
(Oliver Craske. /Indian Sun: The Life and Music of Ravi Shankar/).
Ravi Shankar grabó a finales de la década de los años 50 y principios de
los 60 para el sello World Pacific, creando – en mi opinión – algunos de
los mejores discos de su carrera. Muchas de estas grabaciones eran
adaptaciones al público occidental de la raga. La adaptación no suponía
una simplificación o fusión con otros géneros, sino simplemente *un
acortamiento de los tres movimientos* (haciendo analogía con el sistema
occidental) que esta estructura musical tiene: Alap, Jor y Jhala (otra
posible transcripción es Alaap, Jodh, Jhala). Si en los conciertos
tradicionales en India, el Alap podía llegar a durar de hora a hora y
media, en las grabaciones americanas de Ravi Shankar duran unos 6
minutos aproximadamente, haciendo así más digerible esta primera parte
exploratoria sin estructura rítmica definida.
Las grabaciones de World Pacific son también interesantes por combinar
una muestra de música clásica india expresada básicamente en forma de
raga y de música folk del sur de Asia, incluyendo temas como «Songs from
the Hills» o las propias improvisaciones del tema de la película Pather
Panchali, basada en la tradición folk de Bengala.
Algunas de las sesiones de grabación para este sello incluyeron a una
serie de músicos de jazz que completaban el combo de músicos reunidos
esas sesiones de estudio lideradas por Ravi Shankar. En el album
Portrait of Genius, la flauta estuvo a cargo de *Paul Horn
<https://es.wikipedia.org/wiki/Paul_Horn>*, un músico de jazz neoyorkino.
«Para el álbum “Improvisations and Theme from Pather Panchali”, reunió a
cuatro músicos de jazz de talento: Bud Shank a la flauta, Dennis Budimir
a la guitarra, Gary Peacock al bajo y Louis Hayes a la percusión.
Harihar Rao, que acababa de recibir una beca Fullbright para estudiar en
la UCLA, también acudió a la sesión con un /dholak/, un instrumento
folclórico de percusión del sur de Asia».
Entre los temas incluidos en «Improvisations…» está el tema más
jazzístico de esta etapa tan prolífica del artista. Aunque él no
interviene al sitar, él estuvo a cargo de la dirección de la grabación,
creando un resultado ecléctico y vibrante que a mí personalmente me
evoca a la originalidad del tema Take Five, de Paul Desmond incluida en
el álbum Time Out de Dave Brubeck, sin que tampoco haya una correlación
directa entre ambas piezas. En cualquier caso, la comparación no es del
todo fortuita, ya que Take Five encontró inspiración en los patrones
rítmicos de la música india, empleando el compás de 5/4.
Fire Night: «[Ravi] hizo los arreglos y dirigió la grabación, la cual
debe su título al incendio que había arrasado con cientos de casas en
los alrededores una semana antes. Esta pieza experimental arranca con
Dutta tocando el damaru, un instrumento de percusión en forma de reloj
de arena asociado a Shiva como dios de la destrucción. La flauta
introduce la melodía principal de estilo folk basada en la raga Dhani
con una escala pentatónica que tiene cierto aire de blues».
La etapa de World Pacific incluyó 5 discos diversos con un material que
cubre el espectro que va desde la antología hasta la experimentación
híbrida entre géneros. Estos 5 discos fueron
1. India’s Master Musician 1959
2. Improvisations and Theme from Pather Panchali, 1962
3. Portrait of Genius, 1964
4. Sound of the Sitar, 1965
5. In San Francisco, 1967
A nivel anecdótico, su interrelación con el mundo del jazz de aquel
momento se refleja en una cuestión anecdótica: *Ravi Shankar le alquiló
un piso en Nueva York a Mary Lou Williams*, situado en «6 Sniffen Court,
antiguas caballerizas de la era de la Guerra Civil reconvertidas, un
apéndice de East 36th Street» durante su estancia en Nueva York en 1967.
«Otros músicos de jazz se sentían atraídos por la sensación de paz que
propaga la raga, particularmente en el /alap/, la sección de apertura.
John Coltrane hasta poco antes sumido en la autodestrucción con su adicción a la
heroína pero ya en un proceso de cambio vital de desintoxicación y
epifanía espiritual cuando Ravi llegó a Nueva York, no tardó en
plantearse cómo retener esa serenidad. Sintió que debía hacerlo
estudiando música india y entonces buscó a Ravi».
forma más distanciada que en el caso de su mujer Alice, quien, en su
etapa posterior a sus años con John y ya como líder espiritual del *Sai
Anantam Ashram* que fundó en 1983 en California, empleó los cantos
védicos y la música devocional india, uno de los géneros cultivados por
el propio Ravi durante su extensa carrera, y los fusionó con la
tradición gospel de Detroit, su ciudad natal.
Pero incluso antes de eso, el empleo de la tampura como dron de base en
el aclamado clásico «Journey to Satchidananda» grabado con Pharoah
Sanders al saxo tenor, es un buen ejemplo de cómo el free jazz fue
tomando prestado elementos de otras tradiciones musicales, incluyendo la
tradición india.
La admiración por el artista es más que evidente en el hecho de que
escogieron su nombre para el segundo hijo que tuvieron juntos,
actualmente uno de los saxofonistas más sobresalientes de la escena de
Nueva York: *Ravi Coltrane*. Le pusieron Ravi en honor a Ravi Shankar.
Sin embargo, la música de John y Alice mantuvo una identidad
diferenciada sin entrar de lleno en el terreno del raga jazz.
John McLaughlin
John McLaughlin, consolidado guitarrista de jazz, ha sido en la historia
del jazz «uno de los pioneros en la incorporación de estilos musicales
étnicos en el jazz, como atestigua su facilidad para el flamenco (…), la
música india (…) y la tradición de la guitarra clásica y acústica,
cuenta Ted Gioia en su /Historia del Jazz/.
«McLaughlin se convirtió en un alumno informal de Ravi, que le adoptó en
su familia musical como solía hacer con los talentos musicales. A partir
de 1975 Ravi empezó a invitar de forma regular a McLaughlin cada vez que
iba a Nueva York y un día decidió enseñarle teoría musical de la
tradición del sur de India», cuenta Oliver Craske en la citada biografía.
Un año después se lanzó el primer trabajo del conjunto instrumental de
jazz fusión *Shakti*, el conjunto instrumental liderado por la guitarra
de McLaughlin que integraba a músicos de la tradición del sur de India,
la música carnática, y al legendario tablista de Bombay Zakir Hussain,
más familiarizado con la tradición del norte de India, la hindustani.
*Aunque Shakti se disolvió pocos años después de su creación, la
colaboración entre John McLaughlin y Zakir Hussain se ha mantenido en el
tiempo*, convirtiéndose en uno de las actuaciones emblemáticas de
algunas ediciones del concierto universal del 30 de abril auspiciado por
la UNESCO.
Irene *Schweizer, Mani Neumeier, Joachim-Ernst Berendt*
El mismo año (1967) que los Beatles lanzaron uno de sus álbumes más
celebrados y donde la influencia india es más evidente – Sgt. Pepper’s
Lonely Hearts Club Band – se grabó en Alemania uno de los trabajos más
sobresalientes de*/raga jazz/*/, /un álbum que también se clasifica como
free jazz y jazz modal, y es que tiene un poco de las tres cosas; un
álbum en el que el hilo conductor es la línea melódica delineada por el
sitar y reflejada en la instrumentación occidental, que sigue los pasos
marcados por el instrumento del Subcontinente.
En mi opinión es un trabajo de una delicadeza y exquisitez tal, que lo
hacen un trabajo atemporal y creo que puede ser una referencia de gran
valor para los músicos actuales que quieren seguir experimentando con el
jazz modal. Se trata de una producción de jazz alemana del productor de
jazz alemán *Joachim-Ernst Berendt*, fruto también del interés que el
percusionista Mani Neumeier manifestó en este proyecto.
Este disco se grabó después de que las piezas se interpretasen en
directo en los /Donaueschinger Musiktagen/ en el sur de Alemania.
Posteriormente también fue acogido en el festival de jazz de Berlín.
La iniciativa de grabar estas tres piezas con un doble conjunto indio y
occidental, dos tríos que llevan el nombre del instrumentista que los
lidera – *Dewan Motihar Trio* y *Irene Schweizer Trio* –, no es fruto de
la casualidad. *Alemania había sido uno de los países en Europa que con
mayor interés y apreciación había recibido a Ravi Shankar en los años 50
y 60, como también había sido el caso con la compañía de danza de su
hermano Uday, en los años de la República de Weimar*.
Alemania había sentido fascinación por la cultura india desde hacía
mucho tiempo. Si bien Ravi Shankar no intervino en este trabajo, se
podría decir que su labor de /embajador/ o “evangelista” había creado
las condiciones para que en Europa surgiera una grabación así. En mi
opinión el sitarista Dewan Motihar consigue brillar en el terreno del
jazz en este encuentro – en igualdad de condiciones para músicos de
diferentes tradiciones –, como Ravi Shankar brilló a lo largo de su
carrera en otros terrenos híbridos en los géneros de música clásica y
minimalista. Por otro lado, resulta muy interesante el trabajo del
piano, la trompeta y la batería siguiendo el camino trazado por la raga
que van delineando el sitar y la tabla, consiguiendo un resultado
equilibrado y profundo.
El impacto del trabajo en directo y en el estudio de Ravi Shankar no se
limita a los músicos mencionados, va más allá. Esto es solo un ejemplo
de lo difícil y poco aconsejable que es ponerle fronteras a la música.
/Este texto se basa principalmente en la biografía de Ravi Shankar
recientemente publicada en inglés y citada varias veces en el texto,
escrita por Oliver Craske y publicada por Faber & Faber. /
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DE INTERES: La huella de Ravi Shankar en el mundo del jazz

Fecha: 2021.06.24
Fuente: www.caravanjazz.es
La influencia de Ravi Shankar no se circunscribe al jazz y probablemente
donde mayor impacto haya tenido haya sido en ese terreno fértil que
cultivó para el *Encuentro* entre las tradiciones clásicas del mundo
occidental y del Sur de Asia, con dos figuras especialmente relevantes
en este Encuentro musical: *Yehudi Menuhin* y *Philipp Glas*, aunque
obviamente existieron más colaboraciones con otros músicos y directores
de orquesta de prestigio, entre ellos Zubin Mehta, el aclamado director
de orquesta filarmónica nacido en Bombay. Finalmente, otro terreno en el
que indudablemente la influencia de Ravi Shankar es tan clara, como
evidentes las relaciones de amistad a las que dieron lugar, fue el rock
psicodélico.
Su relación con el jazz fue compleja y quizás en cierta manera algo
superficial. Ravi Shankar nunca quiso ser un músico de jazz y el único
experimento íntegramente suyo en el que él reclama inspirarse en el jazz
– Jazz Mine, que como el decía, podía pronunciarse “jasmin” para jugar
con el significado – no es desde luego el trabajo más sobresaliente en
el terreno del jazz fusión conocido como “raga jazz”, y en mi modesta
opinión, creo que poco tiene de jazz.
No obstante, hablar de jazz es hablar de un tema resbaladizo y no
centraré este artículo en desprestigiar ese trabajo menos sobresaliente,
en mi opinión, sino en destacar esos pequeños inputs e intercambios
musicales que pueden entrar en este cajón de sastre y que pueden ser de
interés para un oyente aficionado al jazz, por su originalidad y
frescura, y porque son el resultado de un músico sobresaliente cuyo
trabajo como sitarista y compositor merece mucho la pena conocer y
aprender a apreciarlo.
Por otro lado, también merece la pena destacar que su música tuvo una
influencia clara y directa en muchos músicos de jazz, y en este artículo
citaremos algunos casos relevantes.
Ravi Shankar volvió a Estados Unidos en 1956. Habían pasado 18 años
desde la última visita a Estados Unidos como parte de la compañía de
danza de su hermano Uday; Ravi tenía ahora 36 años y había conseguido
consolidarse como músico de referencia en India, tanto en el terreno de
la música clásica del subcontinente – un género especialmente fértil en
esa primera década tras la independencia del Imperio Británico –, como
también en la música para el cine que se producía en Bombay y en Calcuta.
Ravi ya había compuesto una de sus obras cinemátográficas más celebradas
– la banda sonora para la trilogía del cineasta bengalí Satyajit Ray, el
mundo de Apu – y había sido director musical de All India Radio en el
momento en que este medio de comunicación comenzaba a popularizarse en
India. Sus méritos no acababan ahí, pero su proyección internacional
estaba por llegar.
Ravi Shankar en los años 40, en su veintena, tocando el sitar «Kanai
Lal», cortesía de la familia Shankar, facilitada por Oliver Craske
En sus viajes por Estados Unidos como adolescente había sido testigo de
la efervescencia del primer jazz con raíces en Nueva York. Los viajes y
estancias formando parte de la compañía de danza de su hermano Uday le
había permitido conocer de primera mano aquella escena musical.
Sin embargo, el llamado que sintió para entregarse de lleno a la música
le vino desde el lado de la música clásica de su tierra natal; su mentor
y gurú Allauddin Khan le enseñó el sistema de la música clásica india en
un régimen de enseñanza que integraba la renuncia y la entrega sin
reservas; un método estricto que implicaba una vida de asceta y unas
larguísimas jornadas de ejercicios y clases musicales basadas en la
transmisión oral y el aprendizaje de oído.
Con esa formación musical de base Ravi inició su camino en India como
sitarista, compositor y director musical de orquestas de instrumentación
autóctona. Ravi Shankar revitalizó su instrumento, *creó ragas nuevas* y
compuso para el cine indio antes de salir a dar giras internacionales y
convertirse poco a poco en una figura de interés global.
En su primera gira por Estados Unidos en 1956, cuando aún era un
completo desconocido, el primer tipo de público que le acogió fue el de
la vibrante escena de jazz del momento. Tanto la flor y nata del género
como los aficionados acudían a los conciertos y recitales que daba Ravi
Shankar en Nueva York y posteriormente en otras metrópolis americanas.
El sello World Pacific
(el nuevo nombre para el sello que originalmente había sido Pacific
Jazz) se interesó en su música, en parte gracias a la intervención de
*George Avakian <https://es.wikipedia.org/wiki/George_Avakian>*, el
mismo productor de jazz que había fichado a Miles Davis, Dave Brubeck o
Louis Armstrong. George Avakian también le había conseguido su primera
cita con los estudios de grabación en EEUU, ni más ni menos que para
grabar para Columbia, en el célebre estudio de la 30th Street.
En este álbum – The Sound of India – Ravi incluyó una grabación
orientada al oyente occidental que no está familiarizado con la música
clásica de India. En esta introducción Ravi Shankar explica los
elementos básicos de la forma melódica precisa que es la raga, la
estructura musical por excelencia de este género musical.
Resulta curiosa la advertencia con la que cierra esta grabación
explicativa de los elementos básicos que caracterizan a la raga en su
forma original o clásica. Avisa al oyente de que no espere elementos en
común con el jazz más allá de la improvisación.
El primer viaje de gira por Estados Unidos también le llevó a la Costa
Oeste. «Richard Bock organizó una fiesta de bienvenida en su casa de
West Hollywood para presentar a Ravi en la escena musical de Los Ángeles
y después organizó una sesión de grabación en el Forum Theater en West
Pico Boulevard. Aquel era un cine en desuso que Bock alquilaba con
frecuencia. Allí había grabado álbumes con Chet Baker, Art Pepper y
Hoagy Carmichael. Esta sesión produjo el segundo álbum de Ravi en
Estados Unidos: India’s Master Musician. Sus 5 temas cubren de forma
condensada el rango cubierto en uno de sus conciertos en directo».
(Oliver Craske. /Indian Sun: The Life and Music of Ravi Shankar/).
Ravi Shankar grabó a finales de la década de los años 50 y principios de
los 60 para el sello World Pacific, creando – en mi opinión – algunos de
los mejores discos de su carrera. Muchas de estas grabaciones eran
adaptaciones al público occidental de la raga. La adaptación no suponía
una simplificación o fusión con otros géneros, sino simplemente *un
acortamiento de los tres movimientos* (haciendo analogía con el sistema
occidental) que esta estructura musical tiene: Alap, Jor y Jhala (otra
posible transcripción es Alaap, Jodh, Jhala). Si en los conciertos
tradicionales en India, el Alap podía llegar a durar de hora a hora y
media, en las grabaciones americanas de Ravi Shankar duran unos 6
minutos aproximadamente, haciendo así más digerible esta primera parte
exploratoria sin estructura rítmica definida.
Las grabaciones de World Pacific son también interesantes por combinar
una muestra de música clásica india expresada básicamente en forma de
raga y de música folk del sur de Asia, incluyendo temas como «Songs from
the Hills» o las propias improvisaciones del tema de la película Pather
Panchali, basada en la tradición folk de Bengala.
Algunas de las sesiones de grabación para este sello incluyeron a una
serie de músicos de jazz que completaban el combo de músicos reunidos
esas sesiones de estudio lideradas por Ravi Shankar. En el album
Portrait of Genius, la flauta estuvo a cargo de *Paul Horn
<https://es.wikipedia.org/wiki/Paul_Horn>*, un músico de jazz neoyorkino.
«Para el álbum “Improvisations and Theme from Pather Panchali”, reunió a
cuatro músicos de jazz de talento: Bud Shank a la flauta, Dennis Budimir
a la guitarra, Gary Peacock al bajo y Louis Hayes a la percusión.
Harihar Rao, que acababa de recibir una beca Fullbright para estudiar en
la UCLA, también acudió a la sesión con un /dholak/, un instrumento
folclórico de percusión del sur de Asia».
Entre los temas incluidos en «Improvisations…» está el tema más
jazzístico de esta etapa tan prolífica del artista. Aunque él no
interviene al sitar, él estuvo a cargo de la dirección de la grabación,
creando un resultado ecléctico y vibrante que a mí personalmente me
evoca a la originalidad del tema Take Five, de Paul Desmond incluida en
el álbum Time Out de Dave Brubeck, sin que tampoco haya una correlación
directa entre ambas piezas. En cualquier caso, la comparación no es del
todo fortuita, ya que Take Five encontró inspiración en los patrones
rítmicos de la música india, empleando el compás de 5/4.
Fire Night: «[Ravi] hizo los arreglos y dirigió la grabación, la cual
debe su título al incendio que había arrasado con cientos de casas en
los alrededores una semana antes. Esta pieza experimental arranca con
Dutta tocando el damaru, un instrumento de percusión en forma de reloj
de arena asociado a Shiva como dios de la destrucción. La flauta
introduce la melodía principal de estilo folk basada en la raga Dhani
con una escala pentatónica que tiene cierto aire de blues».
La etapa de World Pacific incluyó 5 discos diversos con un material que
cubre el espectro que va desde la antología hasta la experimentación
híbrida entre géneros. Estos 5 discos fueron
1. India’s Master Musician 1959
2. Improvisations and Theme from Pather Panchali, 1962
3. Portrait of Genius, 1964
4. Sound of the Sitar, 1965
5. In San Francisco, 1967
A nivel anecdótico, su interrelación con el mundo del jazz de aquel
momento se refleja en una cuestión anecdótica: *Ravi Shankar le alquiló
un piso en Nueva York a Mary Lou Williams*, situado en «6 Sniffen Court,
antiguas caballerizas de la era de la Guerra Civil reconvertidas, un
apéndice de East 36th Street» durante su estancia en Nueva York en 1967.
*Influencia en músicos de jazz: la familia Coltrane*
«Otros músicos de jazz se sentían atraídos por la sensación de paz que
propaga la raga, particularmente en el /alap/, la sección de apertura.
John Coltrane hasta poco antes sumido en la autodestrucción con su adicción a la
heroína pero ya en un proceso de cambio vital de desintoxicación y
epifanía espiritual cuando Ravi llegó a Nueva York, no tardó en
plantearse cómo retener esa serenidad. Sintió que debía hacerlo
estudiando música india y entonces buscó a Ravi».
Tanto John como Alice Coltrane encontraron inspiración en la música de
Ravi Shankar. En el caso de John Coltrane la inspiración se muestra deforma más distanciada que en el caso de su mujer Alice, quien, en su
etapa posterior a sus años con John y ya como líder espiritual del *Sai
Anantam Ashram* que fundó en 1983 en California, empleó los cantos
védicos y la música devocional india, uno de los géneros cultivados por
el propio Ravi durante su extensa carrera, y los fusionó con la
tradición gospel de Detroit, su ciudad natal.
Pero incluso antes de eso, el empleo de la tampura como dron de base en
el aclamado clásico «Journey to Satchidananda» grabado con Pharoah
Sanders al saxo tenor, es un buen ejemplo de cómo el free jazz fue
tomando prestado elementos de otras tradiciones musicales, incluyendo la
tradición india.
La admiración por el artista es más que evidente en el hecho de que
escogieron su nombre para el segundo hijo que tuvieron juntos,
actualmente uno de los saxofonistas más sobresalientes de la escena de
Nueva York: *Ravi Coltrane*. Le pusieron Ravi en honor a Ravi Shankar.
Sin embargo, la música de John y Alice mantuvo una identidad
diferenciada sin entrar de lleno en el terreno del raga jazz.
John McLaughlin
John McLaughlin, consolidado guitarrista de jazz, ha sido en la historia
del jazz «uno de los pioneros en la incorporación de estilos musicales
étnicos en el jazz, como atestigua su facilidad para el flamenco (…), la
música india (…) y la tradición de la guitarra clásica y acústica,
cuenta Ted Gioia en su /Historia del Jazz/.
«McLaughlin se convirtió en un alumno informal de Ravi, que le adoptó en
su familia musical como solía hacer con los talentos musicales. A partir
de 1975 Ravi empezó a invitar de forma regular a McLaughlin cada vez que
iba a Nueva York y un día decidió enseñarle teoría musical de la
tradición del sur de India», cuenta Oliver Craske en la citada biografía.
Un año después se lanzó el primer trabajo del conjunto instrumental de
jazz fusión *Shakti*, el conjunto instrumental liderado por la guitarra
de McLaughlin que integraba a músicos de la tradición del sur de India,
la música carnática, y al legendario tablista de Bombay Zakir Hussain,
más familiarizado con la tradición del norte de India, la hindustani.
*Aunque Shakti se disolvió pocos años después de su creación, la
colaboración entre John McLaughlin y Zakir Hussain se ha mantenido en el
tiempo*, convirtiéndose en uno de las actuaciones emblemáticas de
algunas ediciones del concierto universal del 30 de abril auspiciado por
la UNESCO.
Irene *Schweizer, Mani Neumeier, Joachim-Ernst Berendt*
El mismo año (1967) que los Beatles lanzaron uno de sus álbumes más
celebrados y donde la influencia india es más evidente – Sgt. Pepper’s
Lonely Hearts Club Band – se grabó en Alemania uno de los trabajos más
sobresalientes de*/raga jazz/*/, /un álbum que también se clasifica como
free jazz y jazz modal, y es que tiene un poco de las tres cosas; un
álbum en el que el hilo conductor es la línea melódica delineada por el
sitar y reflejada en la instrumentación occidental, que sigue los pasos
marcados por el instrumento del Subcontinente.
En mi opinión es un trabajo de una delicadeza y exquisitez tal, que lo
hacen un trabajo atemporal y creo que puede ser una referencia de gran
valor para los músicos actuales que quieren seguir experimentando con el
jazz modal. Se trata de una producción de jazz alemana del productor de
jazz alemán *Joachim-Ernst Berendt*, fruto también del interés que el
percusionista Mani Neumeier manifestó en este proyecto.
Este disco se grabó después de que las piezas se interpretasen en
directo en los /Donaueschinger Musiktagen/ en el sur de Alemania.
Posteriormente también fue acogido en el festival de jazz de Berlín.
La iniciativa de grabar estas tres piezas con un doble conjunto indio y
occidental, dos tríos que llevan el nombre del instrumentista que los
lidera – *Dewan Motihar Trio* y *Irene Schweizer Trio* –, no es fruto de
la casualidad. *Alemania había sido uno de los países en Europa que con
mayor interés y apreciación había recibido a Ravi Shankar en los años 50
y 60, como también había sido el caso con la compañía de danza de su
hermano Uday, en los años de la República de Weimar*.
Alemania había sentido fascinación por la cultura india desde hacía
mucho tiempo. Si bien Ravi Shankar no intervino en este trabajo, se
podría decir que su labor de /embajador/ o “evangelista” había creado
las condiciones para que en Europa surgiera una grabación así. En mi
opinión el sitarista Dewan Motihar consigue brillar en el terreno del
jazz en este encuentro – en igualdad de condiciones para músicos de
diferentes tradiciones –, como Ravi Shankar brilló a lo largo de su
carrera en otros terrenos híbridos en los géneros de música clásica y
minimalista. Por otro lado, resulta muy interesante el trabajo del
piano, la trompeta y la batería siguiendo el camino trazado por la raga
que van delineando el sitar y la tabla, consiguiendo un resultado
equilibrado y profundo.
El impacto del trabajo en directo y en el estudio de Ravi Shankar no se
limita a los músicos mencionados, va más allá. Esto es solo un ejemplo
de lo difícil y poco aconsejable que es ponerle fronteras a la música.
/Este texto se basa principalmente en la biografía de Ravi Shankar
recientemente publicada en inglés y citada varias veces en el texto,
escrita por Oliver Craske y publicada por Faber & Faber. /
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